
El nacimiento del rock murciano no ocurrió en un escenario, ni bajo focos, ni en salas de conciertos. Ocurrió donde se podía: en garajes, en huertas, en almacenes prestados y en establos por donde pasaban acequias con olor a vaca y cerdo.
Chavales de 16 y 17 años empezaron a formar sus grupos espoleados por una idea sencilla: ya había unos que estaban empezando a sonar en Murcia: Los Joristers.
Ellos, se podría decir, nacieron con un pan bajo el brazo. Tenían algo que otros no: un lugar donde ensayar. Nada menos que el almacén de plátanos del padre de Jesús Campillo, que se convirtió en un refugio musical, en un pequeño santuario eléctrico donde, por primera vez, empezó a sonar algo distinto.
Los Joristers fueron los primeros en aparecer con una estructura real de grupo pop y sirvieron de modelo a los que vendrían inmediatamente después: Capicúa, Blue Mask, Brujos, Rockets…
No había muchos más al principio. Pero después de ellos, vinieron en tromba.
La explosión de 1965
La verdadera eclosión llegaría a partir de 1965. Esta nueva generación de conjuntos desplazó definitivamente a los dúos y tríos iniciales (como Los Diablos Rojos o PyP) e implantó el modelo de grupo moderno: batería, bajo, guitarras y voz.
A partir de ahí, Murcia empezó a llenarse de nombres, de formaciones, de conjuntos que ya no eran solo chavales tocando, sino grupos con estructura, identidad y ambición real.
Cuando Murcia dejó de sonar a lo de siempre y empezó a sonar distinto, no fue una moda. Fue una generación. Fue una forma de vida. Fue identidad y memoria. Y fue el principio de una historia que todavía hoy sigue resonando.
La Cronología de la Eclosión
1963
Los Pity Kau, Irison, Teddy Boys, Los 3 J Tony, Los Saurios, Los Pájaros, Los Sonámbulos, Los Escorpiones, Los Zenit’s.
1964
Los Mengues, Tamiko, Los Juvens, Tom Picasso y los niños de Colorado, Los 5 Ibéricos, Los Júpiter.
1965
Los Brujos, Los Juniors, Los Latinos, Los Jaguars, Los Carthagos , Los 5 Ibéricos.
1966
Los Sixfer’s, Los Musicales, Los Quién, Los Sonor, Los Cuervos, The Buck , Los Thamer con Rosita Moral, Los Fender, Los Dráculas, Palanca, The Crow.
1967
Los Ases, Los Roller Group, Los Donkeys, Los Fénix, Los Dalton, Dimensión, Generación 2000, Los Centros.
1968
Music Men, Siglo XX, Los Flash, Los Grillos, Nando y los Play Boys, Los Solos, Los Yankis, Soul Impacto, Nueva Época, Los Gringos, Los Sharks, Los Centro, Los Kiwis, Los Chicos de Yecla, Los Dunkel’s, Equus , Werlis, Campo Tren.
1969
Accesit, Vibración, Los Gringos, Los Shark’s, Z-4,
1970
Sombras de Lorca, Los Giros, Momentos, Amanecer, La Epoka, Los Siroco, Impacto, Los Escarabajos, Taks-Tum, Los Duendes, Barracuda, Blue Birds, Ritmo 70, Sexto Sonido, Nubes, Los Chicos (Murcia), Sombras de Lorca, Los Uranios de Yecla.
Guitarras, cables y sueños
Para la mayoría, no fue fácil. Los grupos buscaban cualquier escondrijo para ensayar: establos en la huerta, almacenes abandonados o cobertizos donde pasaba la acequia, con su olor a tierra, a ganado y a humedad.
Zonas como La Ñora, Puebla de Soto y alrededores se convirtieron en pequeños mapas invisibles del rock naciente. Allí, por precios módicos, se alquilaban espacios imposibles que acababan llenándose de electricidad.
Era tanta la ilusión de oír sonar una guitarra eléctrica que todo lo demás daba igual. Se trasladaban andando, en autobús si había dinero, y si no, caminando kilómetros con los instrumentos a cuestas. Lo importante era llegar al ensayo.
Eran puntuales. Serios. Comprometidos. Se ayudaban unos a otros a entender los acordes. Ninguno sabía música, pero lo compensaban con algo más poderoso: un oído extraordinario y una intuición salvaje.
Antonio Capel Riera


